Ser profesional digital

Llevo más de un año emprendiendo cómo profesional digital, y la verdad es que ahora, en este momento, es cuándo estoy empezando a caminar en firme.

Este post no es el primero que escribo, pero sí el primero de una serie de artículos, que escribiré con más asiduidad, y que forman parte de mi nuevo plan de contenidos.

Por eso, he dado un pasito para atrás, pero para coger impulso y llegar hasta ti.

Hoy te vengo a contar, de forma resumida, el por qué me hice profesional digital.

 

El teletrabajo en las empresas del siglo pasado

Sí, cómo lo lees. Yo conocí el teletrabajo en los 90. Teletrabajaba aunque no lo hacía desde casa, ¡ya me hubiera gustado!. El caso es que con 21 años recién cumplidos, comenzó mi carrera laboral oficialmente.

Trabajé durante seis años en una multinacional que desde la llamada “Factoría de software” localizada en la ciudad dónde vivía, trabajábamos para el mundo mundial. Por eso digo, que era teletrabajar.

Había ocasiones en que, en un mismo grupo de seis mesas, nos comunicábamos con tres continentes distintos para realizar el desarrollo, cada cual en su proyecto.

 

Mis inicios con la gestión del tiempo, productividad, comunicación

Desde el minuto uno aprendí cuestiones básicas de gestión de proyectos, de equipo, de tiempo, comunicación efectiva…de forma totalmente intrínseca a mis funciones. Resultaba indispensable que así fuera para que todo el engranaje funcionara a la perfección, o por lo menos intentarlo.

Era nuestro día a día, cómo si de un método natural de aprendizaje de idioma se tratara.

 

Aprendiendo un modelo de calidad cómo a montar en bici.

Después ya vino el perfeccionamiento y control de toda esa gestión. Cómo miembro del equipo de Mejora Continua, aprendí, divulgué y ofrecí soporte en la

 

implantación de un modelo de calidad.

Los procesos de trabajo que desarrollamos estaban basados en los que ya existían sin documentar. Se trataba de una “vuelta de tuerca” para llegar a la excelencia en la gestión de proyectos, gestión de equipos, control del tiempo, comunicación eficiente.

Todo de una forma estandarizada y por niveles, para llegar a ser más competitivos en el mercado de software. Por aquel entonces, La India era nuestra principal competencia.

A mí me encantaba, y creía firmemente en esa forma de trabajo. Lástima de la falta de coherencia en algunos aspectos, y sobre todo, de la falta de humanización que me afectó.

 

Equilibrio profesional y de vida a mediados de los 2000

Y buscando por primera vez en mi vida, eso de trabajar para vivir y no vivir para trabajar, renuncié…larga historia, que quizás algún día te cuente.

Tras el paso por otras dos empresas tecnológicas, que no me aportaron demasiado a ningún nivel, hice una inflexión más pausada y reflexioné.

Recordé una profesión frustrada, por falta de la titulación exigida…y me dije “¿por qué no? ¿Igual ahora es el momento?”.

 

Docente profesional

El momento idóneo para la primera transición consciente en mi vida laboral.

Me pude permitir prepararme para Docente de Formación Profesional no reglada, y antes de tener el título, ya tuve en mis manos el primer contrato.

Profesora de programación, base de datos, ofimática, gestión de proyectos…

Pero era y es un trabajo inestable, y siendo consciente de ello y en mi lozana juventud, buscaba siempre una alternativa laboral más estable. ¡¡y la encontré!!.

 

 

Docente e interina administrativa

En 2006 empezó otra fase, de varios años, en mi vida laboral en el mundo de la Administración Pública.

Cómo buen espíritu inquieto, mientras trabajaba, cursé otros estudios, relacionados con documentación y archivos. “Documentación y codificación clínica”.

Siempre traté de ser coherente con todas mis decisiones, sobre todo ser práctica. El cambio de un sitio a otro de trabajo, aunque fueran distintos sectores, no suponía un borrón y cuenta nueva completo, ¡¡ni mucho menos!!.

 

Entonces ¿Por qué me hice profesional digital?

No, no me estoy desviando del tema, te pongo en antecedentes. Es complicado resumir tantos años y tantos cambios. Pero recapitulemos:

  • Desarrollo de software
  • Procesos de calidad
  • Profe de informática y gestión de proyectos
  • Administración
  • Documentación sanitaria…

Todo estaba relacionado y de un sitio a otro siempre reutilicé y potencié mis conocimientos y habilidades.

 

 

La antesala a convertirme en la profesional digital que soy hoy

Un cambio radical e inesperado llegó a mi vida en 2015. Por motivos personales, me mudé de ciudad, a 1.000 km. de dónde vivía.

De Sur a Norte. De vivir en una zona super-poblada, a la España vaciada.

Un gran reto, teniendo en cuenta que dejaba atrás mi familia y toda la estabilidad laboral que había conseguido.

Aunque no hace ni diez años, la posibilidad que tenemos hoy en día de hacernos profesionales independientes teletrabajando, aún no estaba en auge.

Sabes perfectamente de lo que te hablo.

Aquí, donde vivo ahora, seguí impartiendo cursos, muy esporádicamente. Emprendí cómo artesana sin éxito, trabajé para otra multinacional (sin escrúpulos, ¿por qué no decirlo?) y cómo recepcionista “multitarea o multifunción” lo ultimísimo.

 

La revolución digital llegó

victoria-trabajando-mirando-ventana

El lado bueno de todo lo que hemos pasado los últimos dos años, lo hemos vivido profesionales cómo yo.

Con estos más de veinte años acumulados de experiencia, dónde en ninguno de los trabajos he podido desarrollar todas las funciones y habilidades que me apetecía, ¿Qué mejor alternativa que la del autoempleo digital?.

 

Emprendiendo en digital en la España Rural

Y aquí me tienes, así he llegado hasta aquí.

Acumulando experiencias, habilidades y sobre todo ESCUCHÁNDOME.

Creo que ahora sí que he conseguido ese EQUILIBRIO REAL entre TRABAJO Y VIDA. Por varias cuestiones.

  • Ser mi propia jefa, y decidir qué quiero ofrecer y qué no.
  • Trabajar desde casa.
  • Tener libertad de horarios.
  • Tener conocimientos, experiencia y habilidades sobre organización y productividad, que siempre extrapolé a mis trabajos y a mi vida personal, y hoy por hoy dan sentido a mi profesión.
 

Tú también puedes tener un negocio digital

Quizás ya lo tengas, o lo estás creando. Pero ¿Has conseguido realmente ese equilibrio entre trabajo y vida?.

 

Concluyendo

Si tienes un negocio online y crees que aún no ha llegado tu equilibrio, estoy aquí para ayudarte.

El por qué soy Mentora y en qué consiste ese modelo, te lo cuento en siguientes entregas.

Mientras tanto…”Haz del orden y el reloj tus mejores aliados”

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